sábado, 1 de enero de 2011

Una Noche Vieja diferente

Desde que empezaran nuestras aventuras en la noche más especial y movida del año, nadie había tenido la brillante idea de reunirnos todos para hacer una fiesta privada en casa de alguien. Han tenido que pasar cinco años para que Leonardo, siempre pródigo en iniciativas, nos convocara ayer en su chalecito para celebrar el Año Nuevo.

El tiempo nos convida y, ¿qué diré?  Que la pasamos como enanos, aun a pesar de no haber en las inmediaciones ni un solo ejemplar del sexo bello. Supimos divertirnos sin el apoyo de Venus, aunque no faltaron las coñas relativas al olvido de Flandes, tierra de muchos conocida y visitada con asiduidad; también se encendieron acalorados debates sobre la homosexualidad:  algunos la condenaron sin reservas y otros se mostraron tolerantes y respetuosos pues está el derecho a escoger el punto que más plazca.

La noche seguía su curso y se fueron tocando todos los puntos, uno a uno, en sucesivos brindis que Leo se encargó de presidir. Ineludibles referencias a algunas madres que son ya parte de nuestra historia hicieron que se recrease aquel ambiente del bachillerato, en el que brillamos como la generación más abierta, noble y generosa del Colegio Los Robles.

El alcohol ya había surtido su efecto cuando se recordó aquel claqueo por bulerías que un día me marcara sobre la mesa del profesor, y al calor de los enfurecidos aplausos reventé adoquines con mis viejos zapatos del colegio (aquellos de la cámara de aire). Mallada no se quedó corto tampoco y empezó a ensayar danzas extrañas que solo Dios sabe en qué estaría pensando. Celestino, por su parte, nos habló de su Erasmus en Bolonia, mostrándose un profundo conocedor de todo lo que es cultura flamenca. Pablo Lucas destacó que él prefería aterrizar en otros continentes, que es "otro puto rollo", que algo ya sabía pero que nunca hay que dejar de aprender. Viña, con pose heraclítea, parecía estar lamentándose de la existencia a eso que se acabó el alcohol. Apuró hasta la última gota.

En suma, fue una noche inolvidable en la que estuvimos radiantes para recibir el Año Nuevo que se encara con ilusión y con optimismo. Y algunos también con narcisismo con lemas tales como: "Dítelo, dítelo. Estoy bueno"



miércoles, 10 de noviembre de 2010

Fernando Herrera

 Yo vi unos bellos ojos, que hirieron 
con dulce flecha un corazón cuitado, 
y que para encender nuevo cuidado 
su fuerza toda contra mí pusieron. 

Yo vi que muchas veces prometieron 
remedio al mal, que sufro no cansado, 
y que cuando esperé vello acabado, 
poco mis esperanzas me valieron. 

Yo veo que se asconden ya mis ojos 
y crece mi dolor y llevo ausente 
en el rendido pecho el golpe fiero. 

Yo veo ya perderse los despojos 
y la membrana de mi bien presente
y en ciego engaño de esperanza muero

lunes, 1 de noviembre de 2010

El triunfo de la virtud

Me ha parecido al caso publicar este cuadro de Mantegna porque es una bella representación de cómo la virtud se impone valerosa sobre los excesos del vicio. Ante ella, las tinieblas se disipan y se descubre como el orden surge para lucir el esplendor y la belleza de una vida íntegra. Así ha de ser en nuestras vidas, porque la medida de una nación es los hombres que producen y la bondad o la belleza de la vida que viven. Cuánto más realicemos este ideal, tanto más estaremos contribuyendo al progreso de nuestra sociedad y nuestra patria.


La experiencia estética

"Hay una experiencia humana genuina (un gozo, una alegría, un  atisbo de plenitud) que surge con la contemplación de lasa cosas bellas y nos hace, al menos momentáneamente, dichosos; nos saca de la limitación natural para elevarnos a horizontes de maravilla" (J. L. LORDA). El contacto con lo bello despierta en  nosotros unos anhelos espirituales más nobles que nos permitan superar la prosa del día a día, agradable en cierto modo pero insuficiente.

domingo, 31 de octubre de 2010

Para seguir escachándola

El propósito final de este blog no es otro que centrarlo, centrarlo hasta que duela y cuando duela centrarlo más todavía. Expresión ambigua es esta pero de admirable evidencia cuando se lleva a la práctica. Todo el mundo lo entiende, pero ¿a qué quiero referirme exactamente? La referencia está indeterminada, es libertad,  margen, un espacio de ruptura y de cambio, unas muecas de desengaño, oxigenación, quizá extravío, definición de un proyecto ético estético. Centrarlo a palo seco, sin aditivos, ser quienes somos y mostrar que pues vivimos anunciamos algo nuevo.

Un poco de Carpe Diem

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto
y que vuestro mirar ardiente, honesto
enciende el corazón y lo refrena.


Y en tanto que el cabello que en la vena
del oro se escogió con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto
el viento mueve, esparce y desordena.


Coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.


Marchitará la rosa un viento helado
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

Es un soneto bastante conocido de Garcilaso de la Vega (1503- 1536). Lo he sacado de una página web de poesía que recomiendo a todo el mundo para adquirir una buena cultura poética de manera fácil y agradable.

Juventud de fuego

Amamos la cultura, reza el título de este blog y uno se siente impresionado por la inopinada imagen de un tigre en la portada. El tigre representa, sin más, la belleza y la fuerza de la juventud, el esplendor de la naturaleza, el coraje, la confianza. Vivir al rojo vivo, ese es el mensaje de la foto. El tiempo nos convida y el tigre parece llamarnos a abrir nuevos horizontes de vida y mostrar, en palabras de Gabriel Celaya, que pues vivimos anunciamos algo nuevo.